La vitamina K es una vitamina liposoluble que juega un papel importante en la coagulación de la sangre y la mineralización ósea. La ingesta baja de vitamina K se asocia con una tendencia al sangrado debido a una baja actividad de los factores de coagulación de la sangre.

REDUCCIÓN DE AZÚCARES AÑADIDOS EN ALIMENTOS PARA 2020

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) tiene previsto emitir una opinión científica sobre la ingesta diaria de azúcar añadido en los alimentos a principios de 2020.

Los azúcares añadidos de todas las fuentes comprenden sacarosa, fructosa, glucosa, hidrolizados de almidón tales como jarabe de glucosa, jarabe de alta fructosa y otros preparados de azúcar consumidos como tales o añadidos durante la preparación y la fabricación de alimentos.

 

Los efectos adversos para la salud a considerar incluirán el peso corporal, la intolerancia a la glucosa y la sensibilidad a la insulina, diabetes tipo 2, así como factores de riesgo cardiovasculares y enfermedades dentales. En su evaluación, la EFSA examinará la población general sana, incluidos los niños, los adolescentes, los adultos y los ancianos.

El futuro asesoramiento de la Autoridad Europea guiará a los Estados miembros de la Unión Europea a establecer recomendaciones para el consumo de azúcares añadidos y en la planificación de directrices alimentarias.

 

En febrero de 2017, la industria europea de refrescos anunció que está triplicando el ritmo de su reducción de azúcares añadidos para llegar a un 10% adicional en 2020. El sector ya redujo las calorías en un 12% desde el año 2000. Esta iniciativa responde a las recientes preferencias de los consumidores por los productos de bajo contenido de azúcar y también responde a la petición de la UE de reformulación y reducción del azúcar en toda la industria alimentaria. UNESDA es el primer sector de alimentos y bebidas que responde al Anexo sobre el Azúcar Agregado de la UE y su objetivo de reducción del 10% del azúcar. Espera que otros hagan lo mismo para generar masa crítica.

 

El organismo gubernamental británico, Public Health England (PHE), ha publicado directrices para la industria alimentaria destinadas a reducir el consumo de azúcar por parte de los niños. PHE tiene como objetivo reducir el azúcar en un 5% en agosto de 2017 y en un 20% en 2020, como parte de un plan de acción contra la obesidad infantil.

 

En mayo de 2017 ha entrado en vigor el primer impuesto sobre el azúcar implementado en España, que repercutirá de modo obligatorio sobre los consumidores. La medida busca penalizar el consumo de productos bebibles cuya composición supera los cinco gramos de azúcar por cada 100 mililitros, en consonancia con las últimas recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Refrescos azucarados, zumos y néctares, batidos o bebidas con sabores de té y café son las afectadas por la normativa.

La reducción de azúcares añadidos puede lograrse mediante:

  • Reformulación de productos existentes
  • Innovar para introducir nuevos productos sin azúcar reducid