Food Revolution 2026

El II Simposio, titulado «Food Revolution», se perfila como una plataforma interdisciplinaria clave para el debate sobre una producción alimentaria integral, sostenible y con visión de futuro.

 

Para 2050 habrá que alimentar a 9 000 millones de personas, mientras que la Tierra se enfrenta al cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la destrucción del medio ambiente. El objetivo del simposio, celebrado por segunda vez en Italia tras la edición de 2024, era reunir a la ciencia, la tecnología y la economía.

¿Se ha logrado?

En lo que respecta al intercambio científico e interdisciplinario, la respuesta es un rotundo «¡sí!». Científicos de prestigio presentaron sus trabajos y debatieron sus resultados con el público especializado. El organizador, Maurizio Paleologo (Affidia), y su equipo ofrecieron para ello, del 11 al 13 de mayo de 2026, un escenario perfecto en el moderno complejo museístico M9 de Mestre, cerca de Venecia.  

AGROLAB Alimentalia participó por primera vez como patrocinador del evento y presentó su amplia oferta de servicios analíticos a lo largo de toda la cadena de valor de la producción alimentaria, desde el campo hasta el plato. Lamentablemente, «la industria alimentaria» no estuvo tan bien representada como cabría esperar, dado el alto nivel del programa de ponencias. Esto puede deberse a que en mayo se celebran numerosas ferias y congresos en paralelo, o quizá también a que algunos actores del mercado aún no han reconocido la profundidad y la urgencia del tema. No obstante, ya se ha anunciado la Food Revolution III para el próximo año, en cuya preparación se intentará involucrar no solo a start-ups innovadoras, sino también a fabricantes internacionales de alimentos ya consolidados.

 

El primer día se centró en la agricultura sostenible, los sistemas regenerativos para la adaptación al calentamiento global y la conservación de los recursos. Un aspecto importante fue también la protección de los suelos agrícolas. AGROLAB fue pionera al establecer, ya hace 40 años, procedimientos de muestreo controlados por GPS. Sobre la base de análisis precisos del suelo, la empresa pudo ofrecer una planificación de fertilización adaptada a cada cultivo. De este modo, se aportan a los cultivos exactamente los elementos necesarios para un crecimiento saludable. Esto supone un ahorro de costes para el agricultor, reduce la carga sobre los suelos y las aguas subterráneas y fomenta la vitalidad del suelo. Actualmente también existen modelos similares, basados en el análisis de datos digitales, para el uso inteligente de productos fitosanitarios. A partir de previsiones meteorológicas precisas para cada parcela y del seguimiento exacto de las fases de vegetación, es posible predecir con gran certeza los riesgos de infección, por ejemplo, de enfermedades fúngicas. Esto ayuda al agricultor a determinar el momento adecuado para la aplicación de productos fitosanitarios y a reducir su uso en cuanto a cantidad. La start-up alemana «VineForecast», por ejemplo, ha desarrollado y aplicado con éxito un modelo de este tipo para la viticultura. Por supuesto, también se debatió el tema del fitomejoramiento específico con ayuda de las nuevas técnicas genéticas. En las ponencias se destacaron las ventajas de las NGT, mientras que los posibles riesgos, por ejemplo en relación con la biodiversidad, así como la información al consumidor, solo se discutieron de forma marginal durante las pausas. (Véase también al respecto la contribución sobre la Cumbre Non-GMO).

 

El segundo día se centró en la ganadería sostenible y la denominada «agricultura de carbono», cuyo objetivo es reducir las emisiones de CO₂ y capturar el exceso de CO₂ en los suelos agrícolas. Además, se habló de tecnologías de envasado que ahorran recursos. La fermentación es un método milenario para el refinamiento y la conservación de los alimentos. Actualmente está viviendo un renacimiento en forma de innovadores procesos de fermentación de precisión. Se espera que desplieguen su gran potencial para la producción respetuosa de materias primas de alta calidad y proteínas alternativas.

 

El tercer día estuvo dedicado a «nuestro» tema! ¿Qué consecuencias podrían tener las propuestas debatidas anteriormente para una agricultura sostenible, con garantía de futuro y respetuosa con el clima en lo que respecta a la calidad de las materias primas y los alimentos? ¿Hay nuevos riesgos que deban tenerse en cuenta? ¿Y cómo pueden los métodos analíticos ayudar a detectarlos y minimizarlos? En relación con las fuentes de proteínas alternativas, se plantea, por ejemplo, la cuestión de la alergenicidad. Los cambios en las prácticas agrícolas provocados por el clima pueden entrañar riesgos de contaminación hasta ahora ignorados. Así, por ejemplo, aparecen micotoxinas que hasta ahora no se detectaban en los análisis rutinarios y para las que aún no existen valores límite. Los nuevos alimentos de origen vegetal también pueden contener toxinas naturales hasta ahora desconocidas en nuestras latitudes. Incluso el reciclaje de alimentos y envases, deseable en sí mismo, puede dar lugar a nuevos problemas que requieren un análisis científico. Se sabe desde hace tiempo que los microplásticos y nanoplásticos, los residuos de tintas de impresión y los productos químicos ambientales como los PFAS, etc., se introducen cada vez más en la cadena alimentaria.

 

SU PLUS: Nuestros expertos participan activamente en simposios y eventos especializados relevantes, como la «FOOD REVOLUTION». De este modo, ampliamos continuamente nuestra ventaja en materia de conocimientos, fomentamos el intercambio profesional con colegas, identificamos nuevos retos analíticos de forma temprana y establecemos nuevos métodos de manera específica.

 

Autor: Dr. Frank Mörsberger, AGROLAB GROUP; Traducción: Dra. Isabel Gómez, AGROLAB Iberica